Suboficial Álex Elgueta: “Mi proceso formativo musical se podría definir con dos palabras: disciplina autodidacta”

  • Suboficial Álex Elgueta: “Mi proceso formativo musical se podría definir con dos  palabras: disciplina autodidacta”
  • Suboficial Álex Elgueta: “Mi proceso formativo musical se podría definir con dos  palabras: disciplina autodidacta”

«Los nuevos y demandantes escenarios del siglo XXI, nos exigen un constante perfeccionamiento, musicalmente y en aspectos logísticos”, sostiene el Suboficial Álex Elgueta Burgos, quien se desempeña como solista en fagot de la banda de Concierto del Orfeón Nacional de Carabineros de Chile. Para él ser parte de esta agrupación representa un tremendo orgullo y una inmensa satisfacción como profesional de la música y carabinero, pero tras estas emociones existe un camino de “práctica constante y disciplinada”.

-¿Cómo llegó al Orfeón Nacional?

-Soy hijo, nieto y sobrino de carabineros. Siempre tuve la inquietud de pertenecer a esta Institución, sin embargo no sabía cómo conjugar esto con otro de mis amores: la música. Hace 26 años no era mucho lo que en provincia se sabía acerca del quehacer de esta agrupación. Finalmente, se inició un periodo de postulaciones para Orden y Seguridad y para Músicos del Orfeón Nacional, pero ni siquiera el Suboficial coordinador de este proceso en Osorno, supo darme información certera sobre lo que es y hace.

En ese entonces, yo estudiaba guitarra clásica, por lo cual resultaba más difícil averiguar si alguien como yo podría tener cabida en este grupo musical. Luego de dar los exámenes de rigor, para todo postulante a Carabineros de Chile, me presenté con mis partituras y mi guitarra en Puerto Montt, para dar una audición especial ante la Comisión Musical integrada por el Director Musical del Orfeón Nacional Capitán (B) Belisario Tudela Pino y el Jefe de Administrativo del Orfeón en esa época. Al cabo de un año llegó la orden para presentarme en Santiago, al entonces CEICAR, actual Escuela de Formación de Carabineros (ESFOCAR), donde el Orfeón Nacional tiene su cuartel, con el fin de iniciar el curso junto a otros 24 convocados.

-¿Dónde estudió fagot y por qué este instrumento?

-Muchas veces se dice que es el instrumento el que lo elige a uno y mi caso no parece ser así. Sabía acerca del fagot por cultura musical y disfrutaba escuchándolo. Luego de finalizar el curso para músicos se generó la necesidad de llenar una vacante para fagot de la banda, porque el Suboficial solista se acogió a retiro y naturalmente el segundo fagot pasó a ocupar su puesto. Para mí representó todo un desafío ser designado para esta responsabilidad, pero primero debía demostrar mi habilidad. Comencé a estudiar los rudimentos de éste con el Sargento Rodrigo Carrasco, solista en fagot de la Banda de Concierto. Al cabo de varios meses tuve la aprobación del Director Musical, quien me confirmó en el puesto. Todo el resto de la historia fue materia de disciplina, instrucción, práctica constante, métodos de estudio y clases particulares con destacados profesores.

-¿Cómo ha sido su proceso formativo en materia musical?

-En materia musical, se podría definir con dos palabras: disciplina autodidacta. Primero aproveché la buena voluntad y conocimientos del entonces solista de fagot de la Banda de Concierto. Luego, el perfeccionamiento de la técnica y la interpretación vinieron con clases particulares tomadas con distinguidos músicos e intérpretes, como Patricia Iribarra, quien se desempeña en la Orquesta Sinfónica de Concepción.

En materia policial, si bien nuestra especialidad de músicos nos aleja de esta función, igualmente debemos prepararnos para los exámenes de ascenso; incluso cada cierto tiempo somos evaluados en práctica de tiro.

En tanto, muchos de mis colegas músicos del Orfeón han tenido intervenciones importantes en procedimientos policiales, como salvatajes de vehículos siniestrados, alumbramientos, guardias, detención de delincuentes y también la máxima entrega: la vida. Así ocurrió con nuestro mártir, el Sargento 2° Carlos Valenzuela, flautista de la banda de Concierto.

-¿Cómo resumiría la trayectoria del Orfeón?

– Durante estos años he sido testigo del constate crecimiento de todos sus integrantes y también de la proyección que ha tomado el Orfeón Nacional. La actuación junto al maestro holandés André Rieu, realizada en 2013, representa todo un hito en el quehacer de mi unidad.

-¿Qué significó para usted la gira por Europa, realizada en 1995?

-Ser designado para formar parte de una comisión de servicio tan trascendente, es un hecho que me produce mucho orgullo. Tuvimos la oportunidad de compartir con otros músicos de diversas bandas europeas invitadas a la Schützenfest y de llevar un pedazo de nuestra patria a los compatriotas que se encontraban viviendo allá.

-¿Alguna anécdota?

-Sabíamos de antemano que Alemania estaba a la vanguardia en tecnología y por eso suponíamos que íbamos a ser sorprendidos en este aspecto. Pero, no estábamos preparados para que se transformara en toda una aventura, por ejemplo, descubrir dónde se encontraban cosas tan sencillas como la llave del lavamanos. Pasado el deslumbramiento, empezamos a aburrirnos un poco de la perfección con que funcionan y a añorar, que una puerta rechine o que los horarios no sean tan exactos.

-¿Ha recibido alguna felicitación de parte de alguna personalidad?

-Sí, pero como parte del conjunto. Durante la asunción del Presidente Patricio Aylwin, el Orfeón Nacional fue designado para amenizar la cena a los presidentes latinoamericanos invitados al Palacio Cousiño. Ahí, tuvimos la oportunidad de interpretar aires musicales de los diferentes países y en varias ocasiones, se acercaron los mandatarios a felicitar la interpretación y calidad musical del grupo.

Lo mismo ocurrió en 1991 durante la visita a nuestro país del Primer Ministro alemán Helmuth Köhl, quien tuvo elogiosas palabras para nuestro Orfeón. Por su parte, existen varias felicitaciones en nuestra hoja de vida por orden de Generales Directores de Carabineros y son muchas las congratulaciones verbales que nos han brindado distinguidas personalidades y connotados artistas nacionales.

– ¿Qué significa el cambio de guardia para usted?

-Una de las más tradicionales y hermosas ceremonias en la que tiene participación Carabineros de Chile. De partida, el uso de botas Príncipe de Gales, blusa blanca en verano, la participación de personal montado y de una Banda del Orfeón Nacional amenizando con vibrantes marchas, hace que esta ceremonia sea una de las más lúdicas de nuestra Institución. Es, además, una importante vitrina, ya que miles de turistas la presencian cada 48 horas llevándose estas imágenes a recorrer el mundo en sus cámaras o grabadoras.

 


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