Agatha Christie, arquitecta del enigma
Agatha Mary Clarissa Miller, Agatha Christie, es la novelista más vendida de todos los tiempos. Además, es considerada una de las autoras más importantes y leídas de la historia de la literatura universal. Escribió: “74 novelas, 154 relatos cortos, 20 obras de teatro, 3 poemas y 2 autobiografías y un siglo después de la publicación de su primera historia, la producción de series, películas y videojuegos basados en la obra de Agatha Christie no cesa”, explica National Geographic.
Nació el 15 de septiembre de 1890 en Torquay, Inglaterra, en el seno de una familia acomodada. Su padre Frederick Miller era estadounidense y su madre, Clara Margaret Boehmer, irlandesa.
Se educó en casa bajo la tutela de su madre, lo que fomentó desde temprana edad su imaginación y amor por la lectura. Asistió a un colegio de niñas en Torquay, durante un corto tiempo, y más tarde en París, pasó una temporada en varios internados, tomando clases de piano y canto. Al poco tiempo viajó con: “Su madre a El Cairo, destino turístico habitual de los británicos ricos, ya que la salud de su progenitora se había deteriorado y el clima seco de la capital de Egipto resultaba beneficioso para ella”, informa National Geographic.
En 1914 contrajo matrimonio con Archibald Christie, un aviador del Royal Flying Corps con quien tuvo a su única hija, Rosalind, y se divorció en 1928. Durante la Primera Guerra Mundial trabajó como enfermera en el Destacamento de Ayuda Voluntaria, y asistente en una farmacia, experiencia que le permitió adquirir conocimientos sobre venenos, un recurso que más tarde utilizará con gran maestría en sus novelas policiales. En 1920 publicó su primera obra, El misterioso caso de Styles, donde presentó por primera vez al detective belga Hércules Poirot, uno de los personajes más emblemáticos de la literatura de misterio. Más tarde crearía a Miss Marple, otra figura icónica del género.
En 1928, viajó a Estambul, Turquía, y de allí a Bagdad a bordo del Orient Express. En 1930 conoció a su segundo marido, el egiptólogo Max Mallowan. En 1934 escribió en el Hotel Pera Palace de Estambul su novela más famosa, Asesinato en el Orient Express.
“Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, Christie volvió a ejercer, al igual que lo había hecho durante el conflicto anterior, como enfermera voluntaria. En esta ocasión trabajó en el University College Hospital de Londres, institución donde, además de curar a los heridos durante la contienda, siguió ampliando su bagaje de experiencias médicas y, especialmente, sus conocimientos sobre venenos. Un claro ejemplo de ello es El misterio de Pale Horse (1961)”, puntualiza Muy interesante.
Entre sus obras está Muerte en la vicaría (1930), La ratonera (pieza teatral 1934), Muerte en el Nilo (1937), Diez negritos (1939) y Testigo de cargo (1953), solo por nombrar algunas.
En 1971 fue nombrada Dama del Imperio Británico por su contribución a la literatura. A este reconocimiento habría que sumar la concesión del Premio Edgar Gran Master y el New York Drama Critics’ Circle Award a la Mejor Obra Extranjera en 1955 y, de manera póstuma, el Premio Anthnoy al Mejor Escritor del Siglo en el año 2000.
Falleció el 12 de enero de 1976, dejando un legado que continúa fascinando a lectores de todas las edades y consolidándola como la indiscutida reina del misterio.